Estas villas orientadas al sur destacan por la alta calidad de sus acabados. Sus 420 m² de espacio privado incluyen cuatro dormitorios en suite (dos con cama king size y dos dobles con camas individuales), un salón con chimenea de leña, comedor, baños revestidos en mármol, una cocina totalmente equipada con electrodomésticos de última generación, despensa y cuarto de servicio independiente, además de un aseo de cortesía. Las amplias terrazas exteriores, junto con los porches, el jardín y la piscina privada, completan este entorno excepcional. Su arquitectura de estilo mediterráneo crea un espacio elegante y generoso en el que disfrutar del sol andaluz, en contraste con la majestuosidad del hotel Finca Cortesín.